Vieja casa portuguesa vaciada y reconstruida en base a un concepto moderno que respeta sus dos fachadas a la calle.
La intervención arquitectónica que aquí vemos procuró conservar dos fachadas principales de la edificación, la del norte y del este, el volumen estaba en alto grado de deterioro en general. Lo edificado no es un ejemplo de arquitectura destacable, tampoco en cuanto a la calidad de la construcción, pero su aspecto contribuye a la cohesión de la imagen urbana en un conjunto del cual forma parte.
Conservar las fachadas permitió la continuidad del diálogo entre lo edificado y el contexto en el cual la intervención opera.
Esta intervención, independientemente de la referencia al entorno, hay que admitirlo tiene una naturaleza contemporánea en la cual la elección del material, zinc, juega un papel fundamental.
Funcionalmente, los arquitectos propusieron una casa unifamiliar con dos dormitorios distribuidos en dos plantas, tal organización del espacio fue adaptada a las aberturas de las ventanas, solamente se modificó la puerta de entrada principal a la casa.
El acceso está ahora ubicado en la fachada norte en un nivel intermedio entre las dos plantas de la estructura.
Esta opción permitió crear un hall pequeño que hace a la distribución y separación entre las áreas privadas y sociales, ubicadas respectivamente en la planta baja y en la alta.
Mientras en el piso bajo hay dos dormitorios y un pequeño baño, unidad sanitaria, sobre el piso alto hay un área de living y una cocina integrada, además un baño más amplio.
El interior es blanco y minimalista, muy luminoso, algo que no lo característico de estas viejas casas.
La intención de ubicar el área social en la planta alta, contrariamente a lo tradicional, toma ventaja de del volumen bajo el techo que descomprime el espacio mientras ofrece cierto dinamismo.
Este cambio en la distribución interior de los espacios comunes simultáneamente permite una expansión visual y establece una mejor relación entre el interior y exterior, crea unas perspectivas alargadas y destaca la inesperada entrada de la luz del sol.
Las imágenes del interior se encuentran más abajo en una galería.
HRA Lisboa es el nombre del estudio del arquitecto Humberto Conde, esta casa se encuentra en Lisboa, Portugal, superficie construida 225,85 m2, completada en 2013. Hay una página sobre esta casa rehabilitada en el sitio web del arquitecto.
Editado por Héctor H. Zorrilla.
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