Mantenimiento de los techos de casas residenciales.

Usted como propietario, espera que su techo resista fenómenos naturales, sea transitable, y dure para no tener que hacer reparaciones y reemplazos por mucho tiempo, para ello es necesario que se encuentre en las mejores condiciones posibles.

Cualquiera pretende contar con un techo para el cual la instalación no comprometa demasiado gasto de dinero, aunque todo techo implica una inversión considerable.

Pero la inversión requerida para construir un techo o ponerlo en condiciones si ya está sobre la casa es una inversión de proporciones mayores, hay por ello que informarse y optimizar el gasto.

El mantenimiento de los techos asegura la duración de estos por muchos años, evita complicaciones durante las tormentas o cuando soplan fuertes vientos.

Un techo apropiadamente acondicionado va a evitar el sobrecalentamiento de la casa en el verano y ayuda en el invierno a conservar calor en el interior. La preservación de los techos también sirve para proteger el resto de la construcción tanto por funciones como por valor.

Vista aérea de tejados de casas urbanas
Techados de tejas en casas residenciales

El artículo que sigue puede ser de ayuda en su proyecto de casa nueva o si debe encarar el mantenimiento de los techos de su vivienda.

Así como a usted le van pasando los años y percibe una serie de afecciones en su estado de salud paulatinamente, y como nadie quiere envejecer, trata de dilatar lo más posible lo inevitable. Por ello, cambia sus hábitos de alimentación por unos más sanos, hace ejercicio, y consulta al médico.

Usted trata de evitar el caer en problemas serios.

Tomando a tiempo inconvenientes menores para corregirlos, es posible evitar serias consecuencias que acortan la vida. De igual modo puede pensar sobre los techos de su casa.

Cada día se exponen al sol, a la lluvia, a las personas que caminan sobre ellos para tender un cable, instalar el equipo de aire acondicionado, o agregar un respiradero.

Bala encontrada al inspeccionar un techo
Bala de 9 mm encontrada en la inspección de un techo

La membrana que cubre y protege su techo está sometida al uso y desgaste, hasta que un día queda fuera de servicio. Cada año que usted puede hacer durar sus techos, es dinero ahorrado que podrá usar para otros fines.

A los techos no se los atiende con comida sana o ejercicios físicos, pero necesitan de revisiones y controles regulares para efectuar a tiempo reparaciones de mantenimiento.

El beneficio de invertir algo de dinero cada año en el mantenimiento del techo, está en que se ha comprobado que un techo sin mantenimiento regular dura la mitad del tiempo de su vida útil.

Si usted se cubre con la garantía, tenga cuidado, no asuma que la garantía le va a proteger. Casi todos los techistas advierten en la garantía que pierde su validez si el techo no recibe mantenimiento regular.

Techo de tejas asfálticas con deterioro
Señales de deterioro en un techo con tejas asfálticas

Es muy conveniente revisar el techo incluso dos veces al año, está demostrado que así se cuida que su duración sea muy prolongada, y el costo de las reparaciones resulte de bajo valor. También se preserva la validez de la garantía.

Como la mayoría de las personas en realidad no saben lo que tienen que examinar, contratan a un profesional techista para la tarea. Y si no lo hacen, ocurre que las revisiones no se llevan a cabo.

Dependiendo de la profundidad y la complejidad de las inspecciones, el que la efectúa puede ser alguien entendido en construcciones, un arquitecto, o un ingeniero, también puede ser un contratista especializado en techos.

La inspección del techo debe abarcar todo, desde la estructura a la cobertura.

¿Cuándo inspeccionar los techos?

Usted debe realizar una inspección antes de que comience la temporada con peor clima, y también luego de que concluya.

El clima severo suele darse en invierno, pero en algunos lugares hay temporadas de huracanes en el año, y fuertes lluvias antes del verano. Las tormentas y las lluvias tienden a perjudicar al techo.

El verano con calores intensos, también puede ser una estación con consecuencias sobre los techos.

La radiación solar UV es elevada, y por ello los techos levantan temperatura lo que puede implicar un shock térmico cuando en la noche baja bruscamente el calor, o durante las lluvias refrescantes de verano.

Superficie de un techo con retención de agua
Retención de agua en la superficie de un techo

Por ello usted debe revisar los techos antes de las temporadas de clima severo y después. Así podrá repararlos en momentos oportunos, evitando serios problemas cuando se espera la mayor protección de los techos.

Periódicamente es necesario controlar las humedades, además de la inspección visual de las superficies por afuera.

Hay tres tipos de humedades que pueden presentarse, y ninguna de ellas se convierte en el momento en goteos de agua. Las humedades delatan el estado de los materiales del techo, por lo que cuando hay agua existe un serio inconveniente a tratar.

El aislamiento del techo debe mantenerse íntegro, cuando se deteriora hay calor que se pierde por el techo en invierno, o calor excesivo que ingresa a la casa en verano.

Existen equipos que pueden escanear la superficie de los techos para medir el calor a través del material de aislamiento.

Imagen infrarroja de una superficie de techo
Imagen infrarroja de la superficie de un techo

Si el aislamiento está húmedo transmite el calor mejor que cuando se encuentra seco. Una cámara infrarroja puede detectar lugares con niveles más altos de calor y así ubicar humedades o material mojado.

Existen equipos muy sofisticados para examinar techos que emplean tecnología de medición de isótopos enviando iones de Hidrógeno y evaluando el retorno. La molécula de agua tiene dos iones de Hidrógeno, por ello cuando hay agua la medición la delata.

Los techos tienen la capacidad de conducir electricidad y se puede medir por la capacitancia y resistencia eléctrica.

Se altera cuando el techo tiene humedad. Pero cada uno de los métodos técnicos y tecnológicos tienen sus limitaciones que deben ser tomadas en cuenta y evaluadas por un experto en techos para decidir su aplicación según el caso.

Inspección de un techo inclinado
Inspección de techo por profesionales

Una vez cada cinco años hay que verificar las humedades del techo, resulta de mucho valor hacer esta revisión. Si un techo es encontrado en condición marginal, en cualquier momento, deberían tomarse medidas inmediatamente.

La casa chorizo de Carlos Gardel en Buenos Aires.

Vivienda familiar edificada al frente hasta la linea municipal con entrada y zaguán a un lado

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Hoy convertida en museo, la casa de gran cantante de tangos Carlos Gardel es una típica casa chorizo de la Ciudad de Buenos Aires del primer cuarto del siglo 20.

Es una vivienda modesta en un lote angosto, común en la urbanización porteña.

El artista la adquirió para su madre, era la casa donde habitaban rentando.

Ya con fama y dinero, pudo comprarla y le realizó mejoras, pero básicamente la casa conservó su diseño arquitectónico propio de las construcciones hechas por inmigrantes italianos y que se conoce en Argentina como casa chorizo.

Fachada de la casa de Carlos Gardel en Buenos Aires

Esta es una de esas casas de famosos que tiene más valor por la importancia de quien la habitó y menos por las características de su arquitectura. Básicamente es una casa chorizo, de las más comunes de encontrar en Buenos Aires.

Se ingresa por una puerta ubicada del lado izquierdo, en la fachada hay dos ventanas, un zaguán conduce al vestíbulo y de allí es posible pasar a dos de los ambientes delanteros o al patio lateral donde dan todos de los otros ambientes.

En el patio una escalera angosta que conduce a un piso superior bajo, sobre la cocina que tiene su techo de menor altura, al fondo de la propiedad.

Zaguán de entrada

Parte de la casa se encuentra conservada y restaurada, otra ha sido reformada alterando en buena medida características del diseño original.

El patio está cubierto con un cerramiento metálico y paneles de policarbonato para proteger y funcionalizarlo, allí se realizan eventos artísticos.

La escalera, después de un descanso para la planta alta, sube también a la que fuera una terraza sobre la superficie cubierta de la cocina y la pieza (cuarto pequeño), hoy está cubierta. En el patio, una gran viga de hormigón armado cruza de lado a lado para reforzar las medianeras antiguas.

Vestíbulo de la casa

Esta casa increíblemente tuvo que ser rescatada de la demolición. Gracias a una empresario argentino fue salvada y luego convertida en museo, el cual hoy pueden visitar vecinos y turistas.

Se encuentra en el barrio de Balvanera sobre la calle Jean Jaurés número 735. Fue el último domicilio de Carlos Gardel. Ahora es un bien del patrimonio cultural ciudadano de Buenos Aires.

Ambientes de la casa de Gardel

Es una construcción de techos altos, puertas y ventanas con eje vertical predominante, estilo italiano de fines del siglo 19 y principios del siglo 20. Se dice que la casa chorizo es una casa pompeyana dividida por la mitad, de allí que el patio central queda reducido y a un lado.

Fue construida entre medianeras y el lote es angosto, de medida típica, 8,66m de ancho. Pocas son las ornamentaciones debido a que era una casa modesta, pero en la época y en Buenos Aires se construyeron muchas casas similares con terminaciones, decoración y ornamentación de fachadas Art Nouveau y Art Decó.

Habitación del frente de la casa

Las imágenes aquí son de baja resolución y serán reemplazadas más adelante. En la mayoría pueden apreciarse las características arquitectónicas típicas de la casa chorizo. Gardel la compró en el año 1927 por medio de un crédito del Bco. Nación.

En ella vivió junto a su madre hasta que lo sorprendió la muerte en el año 1933 en un viaje por Colombia. La madre siguió viviendo hasta 1943 cuando falleció, luego la casa quedó en manos de Armando Defino, último representante de Carlos Gardel.

Ambientes sin muros divisorios

En la década de 1980 se instaló la Casa del Tango y se derribaron algunas paredes interiores. En 1996 la compró el empresario Eduardo Eurnekian y en el año 2000 la donó a la Ciudad de Buenos Aires. Desde el 4 de Marzo del 2003 es la Casa Museo de Carlos Gardel.