La casa chorizo de Carlos Gardel en Buenos Aires.

Vivienda familiar edificada al frente hasta la linea municipal con entrada y zaguán a un lado.

Hoy convertida en museo, la casa de gran cantante de tangos Carlos Gardel es una típica casa chorizo de la Ciudad de Buenos Aires del primer cuarto del siglo 20.

Es una vivienda modesta en un lote angosto, común en la urbanización porteña.

El artista la adquirió para su madre, era la casa donde habitaban rentando.

Ya con fama y dinero, pudo comprarla y le realizó mejoras, pero básicamente la casa conservó su diseño arquitectónico propio de las construcciones hechas por inmigrantes italianos y que se conoce en Argentina como casa chorizo.

Fachada de la casa de Carlos Gardel en Buenos Aires

Esta es una de esas casas de famosos que tiene más valor por la importancia de quien la habitó y menos por las características de su arquitectura. Básicamente es una casa chorizo, de las más comunes de encontrar en Buenos Aires.

Se ingresa por una puerta ubicada del lado izquierdo, en la fachada hay dos ventanas, un zaguán conduce al vestíbulo y de allí es posible pasar a dos de los ambientes delanteros o al patio lateral donde dan todos de los otros ambientes.

En el patio una escalera angosta que conduce a un piso superior bajo, sobre la cocina que tiene su techo de menor altura, al fondo de la propiedad.

Zaguán de entrada

Parte de la casa se encuentra conservada y restaurada, otra ha sido reformada alterando en buena medida características del diseño original.

El patio está cubierto con un cerramiento metálico y paneles de policarbonato para proteger y funcionalizarlo, allí se realizan eventos artísticos.

La escalera, después de un descanso para la planta alta, sube también a la que fuera una terraza sobre la superficie cubierta de la cocina y la pieza (cuarto pequeño), hoy está cubierta. En el patio, una gran viga de hormigón armado cruza de lado a lado para reforzar las medianeras antiguas.

Vestíbulo de la casa

Esta casa increíblemente tuvo que ser rescatada de la demolición. Gracias a una empresario argentino fue salvada y luego convertida en museo, el cual hoy pueden visitar vecinos y turistas.

Se encuentra en el barrio de Balvanera sobre la calle Jean Jaurés número 735. Fue el último domicilio de Carlos Gardel. Ahora es un bien del patrimonio cultural ciudadano de Buenos Aires.

Ambientes de la casa de Gardel

Es una construcción de techos altos, puertas y ventanas con eje vertical predominante, estilo italiano de fines del siglo 19 y principios del siglo 20. Se dice que la casa chorizo es una casa pompeyana dividida por la mitad, de allí que el patio central queda reducido y a un lado.

Fue construida entre medianeras y el lote es angosto, de medida típica, 8,66m de ancho. Pocas son las ornamentaciones debido a que era una casa modesta, pero en la época y en Buenos Aires se construyeron muchas casas similares con terminaciones, decoración y ornamentación de fachadas Art Nouveau y Art Decó.

Habitación del frente de la casa

Las imágenes aquí son de baja resolución y serán reemplazadas más adelante. En la mayoría pueden apreciarse las características arquitectónicas típicas de la casa chorizo. Gardel la compró en el año 1927 por medio de un crédito del Bco. Nación.

En ella vivió junto a su madre hasta que lo sorprendió la muerte en el año 1933 en un viaje por Colombia. La madre siguió viviendo hasta 1943 cuando falleció, luego la casa quedó en manos de Armando Defino, último representante de Carlos Gardel.

Ambientes sin muros divisorios

En la década de 1980 se instaló la Casa del Tango y se derribaron algunas paredes interiores. En 1996 la compró el empresario Eduardo Eurnekian y en el año 2000 la donó a la Ciudad de Buenos Aires. Desde el 4 de Marzo del 2003 es la Casa Museo de Carlos Gardel.

Pintura en fachadas a filete

En la Ciudad de Buenos Aires se cultiva la pintura al filete denominada Filete porteño.

En las siguientes fotos usted puede ver filetes de colores en la fachada de una de las casas que están muy próximas a la del gran Carlos Gardel. Es un arte decorativo que ha quedado en manos de muy pocos en el presente. Hubo una época en que los carros y los camiones o los colectivos (Buses) y carteles se decoraban con Filete porteño.

Pintura en fachada antígua con Filete porteño

Esta pintura, refinada, ha pasado el nivel de la artesanía y hoy se expresa como una forma de arte simbólico. Para los porteños, habitantes de Buenos Aires, hoy tiene una íntima vinculación con la cultura del Tango y también es evocativa de los tiempos de su infancia, de la época de sus padres y abuelos. Para los extranjeros y turistas es algo nuevo, original, y sin duda les causa fascinación.

El filete nació a comienzos del Siglo XX en una carrocería de la Av. Paseo Colón de la Ciudad de Buenos Aires. Los imigrantes italianos popularizaron el filete a través de sus carros decorados. En el año 2005 el Filete porteño fue declarado Patrimonio Cultural de la Ciudad de Bs. As.

Fachada pintada con arte de Buenos Aires

El filete es el nombre de una técnica de pintura y el Filete porteño la denominación de una forma de arte plástico. Los colores y las formas que buscan corporeidad junto a la complejidad producen imágenes que no pasan desapercibidas. Toda una fachada pintada con técnica y arte de filete es como un gran mural, una obra de arte popular expuesta en la calle para impresionar positivamente a todo aquel que pasa frente a ella. es más que una decoración.

El fileteado se compone de una serie de elementos simbólicos formados en la imaginería popular. Representa a la clase trabajadora de una época. El filete en Buenos Aires es una referencia, muestra también la heterogeneidad propia de la urbe. Refuerza la identidad cultural de Buenos Aires. El ser y el hacer porteño está en el filete.

Particularmente, en esta fachada se ha combinado el Filete porteño con la pintura, en los mismos colores, de las ornamentaciones y decoraciones del frente y aberturas propias del estilo Art Nouveau. la casa es una edificación de fines del Siglo XIX o comienzos del Siglo XX. La pintura en fachadas con Filete porteño es un arte urbano, nuevo.

Antes, el filete se usaba para los medios de transporte (Carros, camiones y colectivos) y carteles, hoy se aplica en muebles, lienzos y como aquí, como se ve, en paredes como murales.

Algunos artistas del Filete porteño son: Alfredo Genovese, Jorge Molina, Miguel Ángel Aparicio, Sergio Menasche. Hay quienes aprecian mucho este arte y han encargado carteles para identificar servicios profesionales y comercios.

Cartel pintado con Filete porteño (Sergio Menasche)