La ciudad homogénea.

Cuando se emite opinión sobre una ciudad suele valorarse su aspecto basado en una impresión.

Se dice por ejemplo: «Esta ciudad es homogénea». Lo que resulta una apreciación amplia y subjetiva para destacar la armonía morfológica que se impone ante la mirada a vuelo de pájaro, desde un helicóptero o un avión. Una ciudad que se ve homogénea parece una ciudad bien hecha o desarrollada. Lea un breve artículo que explica lo que el urbanismo es.

Perfil de los edificios de una ciudad

No es fácil para una comunidad lograr tal resultado, sobre todo en ciudades grandes, muy extendidas. Un juicio así (Ciudad homogénea) seguramente alimenta el orgullo de su población, los que viven en ella pueden sentir que están en un buen lugar.

Pero la ciudad aparentemente homogénea puede no serlo realmente. Aquello que se ve regular en la superficie puede igualar la impresión de los perfiles de las edificaciones, haciéndonos pensar, por asociación simple, que lo no visible se le parece. Así entonces, la carencia de una buena proporción de espacios públicos y verdes o la falta de armonía de las construcciones próximas entre si, pueden quedar fuera de la atención, sin conciencia de ello y por lo tanto sin solución.

Ciudad homogénea y ciudad armónica, son dos características de una ciudad que deben marchar acompañadas. Así es que. la homogeneidad característica de una ciudad dada por la altura o la densidad de las edificaciones no valida la heterogeneidad de sus construcciones y la falta de armonía en la misma por una pobre complementación de espacios públicos y verdes, por ejemplo. No debería el bosque ocultar el árbol, a nuestro ojos.

No es esto asunto de arquitectos y urbanistas solamente, también los habitantes de la ciudad deben velar por su desarrollo armónico y funcional. Las demandas de la población pueden condicionar positivamente la conformación de la ciudad que habitan y los espacios comunes que usan.

Los estilos arquitectónicos y el cumplimiento de las normas edilicias contribuyen a una homogeneidad de ciudad que sin negar la diversidad expresada por las casas y edificios residenciales, contribuya a lograr una ciudad agradable, una ambiente urbano apreciable, propicio para el desarrollo armónico de sus habitantes.

La luz en la ciudad.

Iluminación nocturna de calles, espacios públicos, edificios y monumentos.

Uno de los logros más valiosos en nuestro tiempo es el dominio de la luz artificial. Hoy, las ciudades en la noche cuentan con abundante iluminación, tanta luz que las urbes de noche se ven desde el espacio, esto indica claramente el grado de desarrollo alcanzado allí donde la iluminación abunda. La luz estimula el desarrollo económico y la productividad.

A mayor evolución económica más es la demanda de energía eléctrica, que se produce con diferentes recursos naturales y la mayoría no son renovables, buena parte de esa energía es para dar luz artificial a las ciudades.

Downtown iluminado
Iluminación de calle y edificio público

Ahora, la producción de energía eléctrica y la emisión misma de luz artificial, liberan calor al ambiente. Esta emisión poluciona el ambiente, agrava el Efecto Invernadero que está comprometiendo seriamente la calidad de vida en nuestro futuro, e incluso la vida misma.

¿Cómo deberíamos usar la luz en las ciudades? ¿Hay un límite para iluminar? ¿Deberíamos cultivar espacio también para dar lugar a la oscuridad de la noche, como en el campo?

Cabildo y Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires
Sector iluminado de barrio histórico

Según un presupuesto muy simple, en una ciudad cuanta más luz artificial más beneficios derivados. Como si esto fuera un asunto de pura lógica.

Pero ¿es realmente así?

Igual que con la proliferación de carteles publicitarios hay contaminación visual, con exceso de iluminación artificial hay gasto en exceso y además contaminación lumínica que afecta a los seres vivos, no solamente a los humanos. Como el exceso de sonidos y ruido, la luz en exceso afecta los sentidos, molesta, irrita o incluso enerva.

Sector de downtown iluminado artificialmente
Edificio histórico iluminado en la noche

Cuando la ciudad crece, y sobre todo para que la ciudad se desarrolle, hay que planificar la iluminación artificial. También la luz debe ser administrada inteligentemente. Cambios de lámparas incandescentes, de artefactos y mejores ubicaciones de luminarias, ayudan a vivir mejor en una ciudad iluminada lo suficiente, en ambientes inundados agradablemente creando un clima luminoso.