Fachada pintada rehabilitada.

Las viejas casas rehabilitadas, simples sin mayor decoración, aun pueden causar buena impresión en un barrio de casas residenciales. Una terminación sobria y pintura bien elegida para la fachada ponen a tono con las propiedades vecinas. Las personas jóvenes, por diversos motivos, también eligen las casas viejas para hacer de ellas viviendas nuevas, confortables y luminosas.

Fachada de casa antígua pintada

Esta es una casa de comienzos del Siglo XX en un barrio residencial de Buenos Aires. Un sector del frente, en la planta baja ha sido alterado sin respetar el diseño original, en cambio la planta alta guarda el diseño y el estilo, aunque se sumaron dos aberturas modernas que a pesar de su tamaño han quedado discretas.

Perspectiva de la fachada

La casa se divide en varias viviendas. La planta alta recibe mucha luz, la altura de techos y aberturas contribuyen además para la aireación a la antigua pero una solución buscada nuevamente en el presente.

Fachada pintada

La elección de propiedades viejas para invertir en ellas es un fenómeno positivo para una ciudad que aun no respeta un plan urbano proyectado al futuro. Cada casa rescatada es una posibilidad menos de que un nuevo edificio de departamentos se levante, sobre todo en barrios de casas bajas y perfil netamente residencial. Puede que el desconocimiento o el evitar el asesoramiento de un buen arquitecto lleve a muchas personas a elegir la solución llave en mano que brindan los edificios de muchas viviendas en propiedad horizontal.

Color y sobriedad