Casas modernas fragmentadas y dislocadas.

Hacia finales de los años 70, en los 80 y 90, la arquitectura vio surgir nuevas y extrañas concepciones de como puede ser una vivienda o edificio.

Si hay una característica que define las formas con las que se expresó el movimiento renovador es la fragmentación.

Porque se trata de estructuras arquitectónicas que impresionan como si estuvieran a punto de caerse, y que rompen con las distinciones propias de la convención, por ejemplo: lo que va arriba, abajo, a izquierda, derecha, adentro, y afuera.

Las obras de esta nueva forma de diseñar, son composiciones de disparan estímulos visuales, espaciales, y arquitectónicos.

El origen está en el Movimiento Deconstructivista de la literatura en los años 70, y el Constructivismo movimiento artístico en la Rusia de los años 20 que diseñó una arquitectura funcionalista a la cual agregó pintura y diseño.

Casa deconstructivista en Connecticut Estados Unidos

Tomar las casas que aquí ve en las fotos como modernas es el recurso elegido para que usted pueda llegar a conocer estas formas cuando busca por lo nuevo o aquello fuera de lo común, cualquiera puede esperar encontrar obras originales, unas que nada tienen que ver con lo conocido y aceptado. Se trata de estructuras deconstructivistas.

Se conoce a esta concepción como arquitectura de la fragmentación, porque se trata de edificaciones fragmentadas con paredes y partes que chocan en ángulos extraños y por lo que se producen formas inconexas que se ven extrañas.

Tabiques, vigas, pilares, y elementos de ese tipo generan espacios que parecen estar medio dentro y medio fuera, por ello no es fácil identificar los límites de la estructura.

Los interiores de estas construcciones muestran un sentido del espacio no habitual, hay ángulos y formas extrañas que ponen en cuestión la ideal a la que nos hemos habituado y que consideramos tradicional de una edificación, un espacio con rectángulos.

La inspiración y la motivación para diseñar de tal manera está en la fragmentación observable en las pinturas constructivistas rusas, en la crítica deconstructivista, y en la visión del arquitecto. Para el año 1988 se expuso por primera vez en el MOMA de Nueva York, definiendo el fenómeno con cuatro ideas: dislocación, rompimiento, deflexión, y distorción.

El antecedente en los años 70 es la Casa Gehry (1977-78) y se trata de un chalet en California al cual su propietario Frank Gehry le hizo añadidos en la estructura, en parte revistiendo la original y tradicional. Usó malla metálica, chapa ondulada, y hormigón.

Casa 18.36.54 de Daniel Libeskind en Connecticut

Dislocación es el término apropiado para este tipo de estructuras impactantes. Pero la evolución de este movimiento siguió por distintos caminos según los arquitectos que lo representan. Muchos trabajaron prestando atención al sentido de la desfragmentación.

Los representantes son: Frank Gehry, Daniel Libeskind, Peter Eisenman, Bernard Tschumi, Zaha Hadid, y Rem Koolhass. Los dos últimos buscaron nuevas formas.

Sirve aclarar que representantes del Deconstructivismo arquitectónico critican al Posmodernismo por simplista, esto vale para advertir sobre una diferencia importante. Suelen ocurrir confusiones entre un estilo y otro, porque muchas veces no es fácil describir e identificar estas construcciones.

En cuanto al significado de los edificios hay muchos que dudan de que lo tengan. ¿Cómo dar significado a edificios extraños y caóticos? Para Tschumi, sus diseños arquitectónicos cuestionan la validez de estructuras convencionales y reflejan la fragmentación, incluso la desunión de la cultura moderna.

Residencia deconstructivista en California

La Casa Gehry es una crítica a los diseños complacientes de la sociedad de consumo. Charles Jencks señala que estas obras valen en la medida que se ven como una alternativa radical a la norma.

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