Neoplasticismo y Constructivismo.

A inicios de los años 20 del siglo pasado los arquitectos de la Escuela Bauhaus se alejaron del Expresionismo para expresar la Nueva Objetividad.

Dos movimientos artísticos influyeron este desplazamiento, el Neoplasticismo Holandés, o Movimiento De Stijl, y el Constructivismo soviético.

El grupo neoplasticista se formó en 1917 bajo la dirección del pintor y poeta Theo van Doesburg, fundador del Review De Stijl que le dio el nombre al movimiento.

Van Doesburg y Cornelius Van Eesteren presentaron los ideales neoplasticistas en la galería Modern Effort de París en el año 1923.

En aquella galería había una serie de proyectos de casas construidas con una disposición asimétrica, empleando colores primarios en tres dimensiones que evocaban las composiciones abstractas del pintor Piet Mondrian.

Este tipo de proyecto riguroso y abstracto se realizó en la Casa Schröder, construida en Utrecht por Gerrit Rietveld en 1924.

Esta estructura estaba hecha de ladrillos, tenía madera en las paredes, y concreto en los cimientos y balcones, además contaba con un espacio interior transformable mediante particiones corredizas y una característica moderna, las ventanas en ángulo.

El Constructivismo surgió en Moscú justo después de la Primera Guerra Mundial. Los artistas de la Vanguardia estaban entusiasmados por la Revolución de Octubre y la construcción de la nueva sociedad comunista.

Carré rouge 1915

Debido a las dificultades económicas de la Unión Soviética durante los años 20, las especulaciones arquitectónicas más constructivistas del pintor Kazimir Malevitch no se llevaron a cabo.

El proyecto de un monumento por el III Internationale – 3ra. Internacional concebido en 1920 por el escultor Vladimir Tatline sigue siendo el emblema de la arquitectura constructivista por excelencia.

Era una estructura metálica en espiral de unos 400 metros de alto. Esta obra expresó el triunfo de las nuevas tecnologías en la construcción tradicional, la albañilería, así como parte de la revolución de la sociedad soviética.

Monumento 3ra Internacional

Innumerables proyectos plasmados en papel fueron testimonio de la efervescencia creativa de los arquitectos soviéticos de los años 20.

Al inicio de la década de los 30 la arquitectura constructivista fue objeto de críticas por parte de las instituciones del Estado, que fueron establecidas por la dictadura stalinista.

Boris Iofan retrato

El motivo oficial de esta desgracia fue el concurso en Moscú de 1931, donde el proyecto ganador de Boris Iofan fue un edificio con columnas diseñadas como un pedestal gigantesco para una estatua de Lenin.

A partir de los años 30 la arquitectura de la Vanguardia en la Unión Soviética fue sustituida por una arquitectura monumental y académica.

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